- A pesar de la ejecución algo desmañada, sin duda lo pintó Rembrandt. Es algo que sucede en mayor o menor medida en el conjunto de apóstoles de esos años.
- Sin embargo sí lo es, por las siguientes razones.
- En primer lugar, la inteligencia y maestría que se evidencian en los descarados trazos del pincel. El brutal y controlado manejo del color. Y sobre todo, la característica trayectoria de las pinceladas en la conformación de las distintas partes del rostro.
- Por no hablar de la punzante expresividad. Es el dominio del oficio en libertad.
- Las rayaduras del pincel, tan despreocupadas, son aquí un recurso de último momento para dar vivacidad a una obra que no es más que un divertimento sin pretensiones realizado en una sola sesión, con bastante disolvente y aprovechando una tabla ya utilizada.
Firma y fecha: ___ (c. 1640) Tabla 44,5 x 70 cm. MUSÉE DU LOUVRE
- El título no es exacto. En lo alto de la colina aparece una mansión de estilo palladiano junto a las ruinas de un castillo, creando un conjunto subyugante.